Acabada la Barcelona Wine Week y a la espera de siguientes eventos internacionales reseñables que son la Wine Paris, la semana que viene, y ProWein, en Alemania, a mediados de marzo, el sector en su rama comercial parece no dar más de sí que la mayor presencia de vinos sin alcohol y la típica presentación de nuevas añadas de los vinos en curso y alguna pequeña novedad; poco, que ha dicho el gerente que el presupuesto de marketing está recortado.
Así pues y con este panorama parece que 'lo nuevo' es más de lo mismo y a lo más, alguna etiqueta y vino nuevo buscando completar la gama. Esto, que es bastante triste, demuestra que el sector en general, mayoritariamente formado por bodegas de pequeño y medio pelo a nivel mundial, sigue aún sin entender o peor aún, sin creerse la crisis que tenemos encima lo que me parece sincera y francamente preocupante y triste.
Dejemos aparte grandes corporaciones tanto nacionales, que las hay, como a nivel internacional, que sí están haciendo cosas diferentes a lo mencionado anteriormente. Dado que su desarrollo internacional y de mercados les permite experimentar y hacer cosas en vinos, packaging y marketing que se salen de lo habitual y bordean, o saltan a veces, las encorsetadas normas que los consejos reguladores acostumbran a poner a sus acólitos. Pensando siempre en la pulcritud y la tipicidad de los vinos producidos en sus territorios. ¡Manda huevos!, que dijo Trillo.
Conclusión uno: que ya estamos a mediados de febrero, en cuatro días estamos fuera del periodo de heladas aquí en casa y esto se mueve más bien poco. Hicimos, perdón, hicieron, unas preciosas tractoradas con bonitas y relucientes máquinas que como no puede ser de otra manera terminaron en dadivosas promesas, buenas intenciones y alguna multa. Pero por ahí nada ha construido el sector para salir de donde estamos enfangados.
Conclusión dos: que celebramos los 100 años de la Denominación rodeados de la mayor crisis comercial de la historia de la DOC Rioja. Y ni desde el departamento técnico que vuela en dron, ni desde el de marketing, que está en los Goya, se hace nada coherente que nos permita hacer un PAREPIA (Parar, Respirar, Pensar y Actuar) y buscar soluciones de verdad.