La Rioja se mantiene como una comunidad,a decir de los especialistas, de ahorradores con un perfil conservador y, prueba de ello, es que el 44,9% de su patrimonio invertido los tenían en renta fija, un porcentaje solo inferior a Aragón y Baleares para una media nacional del 38,5%, y solo el 13,4% en renta variable. Así lo reflejan los datos que recopila el Observatorio de la Asociación de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensión, Inverco, que apunta que en 2023 -último ejercicio con información detallada disponible-, que apunta que los riojanos tenían 9.685 millones en depósitos bancarios, de los que más de la mitad, 4.977 millones, el 51,4%, corresponden a fondos de inversión.
La utilización de esta este instrumento de ahorro, muy arraigado entre los riojanos, alcanzó el 48,2% del PIBregional, que llegó a los 10.326 millones, con una subida de cerca de dos puntos y medio respecto al 45,6% de un año antes. En este capítulo, esta comunidad ostenta el liderazgo nacional, aunque solo dos décimas por delante de su inmediato perseguidor, el País Vasco. Ambas regiones, junto con la Comunidad de Madrid (29,3%), se sitúan por encima del total nacional (23,8%).
Miguel Anguiano, director de Renta4, comprende este apego de los riojanos a los fondos de inversión, una herramienta que, según razona, es el vehículo que mejor optimiza y canaliza el ahorro, tanto desde el ámbito fiscal como el económico. Al respecto, explica que ofrece la posibilidad de gozar de una gestión profesionalizada, flexibilidad y aplica menor coste a la inversión directa.
Por lo que respecta al aspecto tributario, su atracción reside en que ofrece la posibilidad de diferimiento fiscal, esto es, no se paga hasta que se rescata y, a diferencia de otros productos, como son los planes de pensiones, únicamente tributa por el rendimiento.
«Eso le convierte en el instrumento más óptimo para canalizar la inversión», argumenta Anguiano que explica que, a día de hoy, en el que la bajada de los tipos de interés ha diluido el atractivo de la inversión directa, como depósitos o letras del tesoro, ha propiciado el trasvase de fondos a otras herramientas que se muestran más rentables, como los fondos monetarios. ¿Qué sucede con otro de los vehículos típicos de inversión, los planes de pensiones? El economista apunta que han perdido gran atractivo, debido a sus limitaciones -de manera general solo se pueden aportar 1.500 euros al año- y, a pesar de que difiere el compromiso con Hacienda, obliga a tributar tanto por las aportaciones como por los rendimientos.
Anguiano explica que hay nuevos productos de inversión que están despertando el interés de los riojanos, ETFs, esto es fondos cotizados en bolsa y fondos de capital privado.