La sanidad riojana se encuentra muy lejos de las ratios europeas de enfermeras que precisaría, al ritmo actual, de 93 años para lograr una equiparación con los índices que maneja y aconseja la Unión Europea (UE). Casi un siglo de eterno plazo salvo que se produzca un aceleramiento en el aumento de las plantillas que, desde luego, no se vislumbra en un horizonte próximo. La Comunidad autónoma es además la región española que más lejos se encuentra de estas ratios europeas, tal y como se desprende del informe 'Situación actual y estimación de la necesidad de enfermeras 2024' elaborado por el ministerio de Sanidad y publicado el pasado 13 de enero.
Un panorama aún más desolador si se tiene en cuenta que comunidades vecinas como País Vasco o Navarra se encuentran a tan solo dos y once años respectivamente de materializar la citada equiparación europea.
En términos absolutos, las ratios que proyecta el informe del área de Gobierno que comanda Mónica García, establece para La Rioja 6,36 profesionales de enfermería por cada mil habitantes, ligeramente superior a la media española (6,28) pero considerablemente por debajo de la europea (8,5 enfermeras por cada mil habitantes).
Todo ello teniendo en cuenta que desde el ejercicio 2018, la población asentada en el ámbito de la Comunidad autónoma ha crecido en aproximadamente diez mil personas derivando así una mínima reducción de la ratio riojana de 6,37 a 6,36 en los últimos seis años que analiza el informe de Sanidad. Mientras tanto, el número de profesionales de enfermería ha pasado desde 2018 de 2.012 enfermeras a 2.068, es decir, 56 más en seis años.
Con todos estos datos sobre la mesa, el análisis realizado por Sanidad concreta en 664 el número de profesionales de enfermería que necesitaría incorporar el Sistema Público de Salud para equipararse a la ratio de la Unión Europea. Una misión considerablemente compleja teniendo en cuenta el déficit actual de profesionales y la voraz competencia en condiciones laborales entre comunidades autónomas, y en el caso de La Rioja, como argumentan desde Satse, con Navarra y País Vasco.
Se trata de una situación que, sin tanto detalle, ya ha denunciado el sindicato de enfermería de La Rioja en reiteradas ocasiones.
Diferenciación. Ahora bien, sin que se pueda esgrimir una valoración positiva, la clasificación que proyecta el informe deja a la región en la mejor posición española en cuanto a la tasa de enfermeras en Atención Primaria. En este sentido, la ratio promedio del Sistema Nacional de Salud es de 0,70 y La Rioja ostenta un 0,90 que le sitúa como la más elevada del territorio nacional, «lo que no significa que estemos bien», matizan desde Satse.
La cosa cambia en Atención Hospitalaria (AH). A pesar de que la región, con 3,79 enfermeras por mil habitantes, se posiciona ligeramente por encima de la media del conjunto de las comunidades (3,6), pierde esa posición de relativo privilegio que ostenta en AP y queda relegada a una quinta posición por detrás de Aragón, Asturias, y de nuevo, País Vasco y Navarra. Y un detalle más, el 2,7% de las enfermares en hospitales disponen de la especialidad de matronas.
«Hay que parar la fuga de profesionales con mejores condiciones laborales»
El salario de una enfermera en La Rioja, a modo de ejemplo, se encuentra entre 500 y 600 euros por debajo de una profesional de enfermería que trabaje en el País Vasco. Es una de las cuestiones a la que se refiere el sindicato de enfermería Satse y que pone freno a la mejora de la situación en el ámbito del Sistema Público de Salud riojano. Pero no es el único.
En opinión de Patricia Mogena, secretaria de la central sindical de enfermería, es necesario valorar también que, siguiendo con ejemplos, las enfermeras de Atención Primaria en La Rioja deben atender dos cupos de pacientes «cuando un médico atiende solo uno».
Y sí es cierto que la Comunidad autónoma ha experimentado cierta evolución en los últimos años, pero no suficiente, a juzgar por los datos. «Reclamamos desde hace tiempo -prosigue Mogena- un mayor aumento de plazas en la Escuela de Enfermería». En este sentido, la Universidad de La Rioja (UR) ofertó el curso pasado 90 plazas, «ahora son ya 120 y el compromiso es llegar a 150 en el curso 2025-2026», detalla la secretaria de Satse. Pero por mucho que se incrementa la oferta formativa, «es necesario mejorar las condiciones laborales» con el objetivo de evitar la fuga hacia otras comunidades autónomas e incluso hacia el extranjero. En definitiva, que «el sector de enfermería sea más atractivo y competitivo».
Patricia Mogena se refiere en este punto a otro dato, también negativo, que proyecta el informe elaborado por el ministerio de Sanidad. «El 40% de las enfermeras piensa en abandonar su trabajo en la próxima década», recuerda. Y todo ello en un contexto de evidente déficit de profesionales de la enfermería.
Tampoco se reconocen en el Sistema Público de Salud riojano «las retribuciones por especialidades, con lo que las enfermeras optan por quedarse en sus puestos generalistas» y se motiva, de nuevo, «esa fuga a otras regiones».
La realidad, en base al informe del Ministerio, es que Navarra y País Vasco, a grandes rasgos, sacan ventaja a La Rioja.