En la órbita de la ciudad

Bruno Calleja Escalona
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La Estrella surgió junto a importantes rutas de paso hacia Logroño y se nutrió de población rural y pisos sociales. Hoy es un barrio muy frecuentado, en parte gracias al San Pedro

Uno de los bloques de pisos promovidos por Cáritas en los años 60 junto a la actual calle Alameda. - Foto: Archivo de Taquio Uzqueda

Las vías de comunicación han sido, desde antiguo, uno de los elementos que favorecieron la creación de Logroño. El pasado del Camino de Santiago consolidó a la ciudad y la situó en una de las  rutas de tránsito de viajeros más importantes de Europa.

Sin embargo, ya desde el siglo I antes de Cristo se tienen noticias de la existencia de importantes redes de comunicación por el entorno de Logroño, consolidadas tras la romanización en la que será la Iter I, que atravesaba los actuales barrios de Varea, Los Lirios, La Estrella y la Calleja Vieja. Precisamente esta calzada romana será una de las más utilizadas para la exportación de la cerámica producida en los hornos de la ciudad de Tritium Magallum, la actual localidad de Tricio.

La presencia de la villa romana de Vareia, en el barrio de Varea que hoy conocemos, se mantuvo hasta bien entrada la Edad Media, manteniéndose también el uso de la antigua calzada romana, por la que se supone que llegaron a tierras riojanas importantes personajes como Godelcasco de Le Puy, el primer peregrino de la historia que visitó el monasterio de San Martín de Albelda en el año 950. Tras él, serán muchos los caminantes que viajaban a Santiago de Compostela a visitar las reliquias del apóstol, tomando la antigua calzada el nombre de Strata Santi Jacobi y posteriormente el de Calleja Vieja. Tras la creación de Logroño y el posterior desvío del camino francés, esta zona dejará de ser el paso principal. Sin embargo, en el siglo XIX, la Real Sociedad Riojana propondrá la construcción de un camino para unir Logroño con Calahorra pero que finalmente no se realizó.

En ese contexto de encrucijada de caminos en los alrededores de Logroño, en la década de los años 1940 comenzó la construcción del actual barrio de La Estrella, con la filosofía de acoger a la nueva población que buscaba asentamiento en la capital, procedente en su mayoría del mundo rural. Además, también la construcción del Sanatorio Antituberculoso, antepasado del hospital San Pedro, fue otro de los momentos decisivos para la expansión de este barrio. En la década de los 60 del pasado siglo Cáritas promovió la construcción de varios bloques de viviendas de carácter social. Desde entonces, la expansión urbana no ha dejado de acercarse a La Estrella.