El caso que investiga actualmente un Juzgado de Logroño y que implicaría a un varón por, supuestamente, inducir a varias menores tuteladas por los Servicios Sociales de la Comunidad autónoma en la ya cerrada residencia Iregua, no es el único que ensombrece la guarda y custodia pública en La Rioja. La Justicia riojana refiere, al menos, dos procedimientos legales con menores de edad en contextos de prostitución y en ambos casos, residentes en pisos tutelados. Dos casos, al menos, que se sumarían al denunciado por el Servicio de Protección a Menores de la Comunidad a mediados del año 2022 y que destaparía una situación que se prolongaba en el tiempo desde finales de 2015 hasta el momento de la primera declaración en la Jefatura Superior de Policía.
Más allá de los detalles de estos dos casos y de la resolución judicial, en ambos queda constancia de menores de edad tuteladas que se encontraban inmersas en contextos de prostitución.
Por un lado, una denuncia llevó hasta el banquillo de los acusados, hace algo más de dos años, a un hombre tras mantener relaciones sexuales con una joven. En su declaración, aseguró desconocer que era menor de edad y vinculó como facilitador a un ciudadano de Europa del Este que aseguraba disponer de más chicas. La joven resultó ser una menor de edad tutelada y residente en un piso de los Servicios Sociales autonómicos.
El 25 de junio de 2020, otra menor de edad relató en sede judicial lo que a la postre, se tradujo en una acusación por un delito de agresión sexual, detención ilegal, favorecimiento de sustancias estupefacientes, todo ello agravado por la condición de víctima menor de edad. En su declaración, señaló que había realizado un servicio sexual no voluntario por el que cobró 70 euros y que posteriormente le sustrajeron dos de los investigados. El operativo determinó que les suministraban diferentes drogas y las sometían a encuentros sexuales con clientes.
En el mismo escrito, el letrado hace constar que «entendiendo la alarma social creada (...) se oculta el verdadero problema, el cual trata del inaceptable control mínimo de los cuidados que por parte de las instituciones públicas se viene ejerciendo con las niñas y niños menores acogidos y acogidas en pisos de la Comunidad autónoma de La Rioja».
El caso terminó incluso en un informe del Defensor del Pueblo, junto a hechos similares ocurridos por buena parte de la geografía española, en el que, en este caso concreto, detallaba el ingreso en prisión de cinco de los seis detenidos por prostituir a tres menores, dos de ellas tuteladas por el Gobierno de La Rioja y la otra la que declaró el 25 de junio sobre unos hechos que ocurrieron en Calahorra. Los cinco detenidos en el operativo policial desarrollado hace ya cinco años eran de origen latino. Otro más quedó en libertad sin cargos.
Ausencias. Dicho de otra forma, ambos casos, unidos al del merodeador de la residencia Iregua al que investiga actualmente la Justicia, ponen de manifiesto que bien de forma forzada, inducida o voluntaria ha habido varios casos de menores tuteladas que se han visto sumergidas en contextos de prostitución. Y como en el caso que ha salido a la luz estos días de las menores tuteladas en la residencia Iregua de la capital riojana, los encuentros sexuales se producían durante largas ausencias de sus respectivos centros de acogida. Ausencias, que en algún caso, «se prolongaban durante una semana entera», aseguraban ayer a El Día de La Rioja. «Se daba aviso a Policía y si la encontraban bien, y sino, pues nada», concluyen.
El investigado trasladaba a las menores tuteladas a Navarra y a La Rioja Baja
La investigación abierta en un Juzgado de Logroño sobre las menores tuteladas en la residencia Iregua que presuntamente fueron prostituidas por un hombre que merodeaba por los exteriores sigue su curso. Según ha podido saber El Día de La Rioja, los encuentros sexuales que facilitaba el acusado a cambio de dinero y droga se producían generalmente en un piso ubicado en la zona este de la capital riojana (se omite la ubicación exacta). Pero además de las citas en esta vivienda, supuestamente las desplazaba también a municipios próximos de la Comunidad Navarra y a otras localidades de La Rioja Baja.
No se ha podido determinar si pudiera existir algún tipo de conexión con las detenciones practicadas por la Policía Nacional en Calahorra en el año 2020 presuntamente, por la inducción a la prostitución de tres menores de edad, dos de ellas residentes en pisos tutelados de la Comunidad autónoma de La Rioja.
Un modus operandi de similares características en ambos casos en los que cobran protagonistas supuestos pagos a través del suministro de droga y de parte del dinero que abonaban los clientes por los presuntos encuentros sexuales.