«Sube facturación, pero se reducen beneficios»

Feli Agustín
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Las previsiones para este ejercicio son similares tras una subida del café del 10%. El presidente de la hostelería riojana asegura que el sector echa de menos más promoción turística por parte de las administraciones públicas

Francisco Martínez Berges, presidente de la hostelería riojana. - Foto: Óscar Solorzano

Según las cifras del Anuario de Hostelería de España de 2024, el número de bares en La Rioja se redujo entre 2022 y 2023 -no hay todavía cifras oficiales del año pasado- en 44 establecimientos, tras dos años de recuperación después de los cierres que conllevó la pandemia.

El ejercicio de 2023 fue, según el presidente de Hostelería Rioja, Francisco Martínez Berges, «un buen año», que cosechó los frutos  del «deseo inmenso de desbordar las ganas de disfrute y diversión», extendido entre los ciudadanos tras la crisis del covid.

No obstante, la guerra de Ucrania provocó un importante incremento de los precios energéticos, que redundó considerablemente en los gastos a los que debieron hacer frente los hosteleros. El incremento del coste de las materias primas -particularmente de alimentos y bebidas- se prolongó y agudizó el año pasado -el caso del aceite es paradigmático- lo que lastró la actividad hostelera, que según Martínez Berges, redujo la rentabilidad.

«Los ingresos han sido altos, pero los costos se han disparado, con lo que, al final, los beneficios han sido menores que en 2023», afirma el presidente de hostelería riojana, que reconoce que se han subido los precios «porque no ha quedado» otro remedio. Al respecto cita el significativo crecimiento de la panadería o la bollería, «todo en general, y así  lo hemos visto todos en la cesta de la compra».

Obviamente, han crecido los ingresos por cliente y la facturación, aunque insiste en que los beneficios por parroquiano fueron menores que el año anterior.

 Martínez Berges espera que los precios de 2025 no se disparen, un deseo que no confía que llegue a cumplirse, porque, señala que «parece una broma, pero estamos en febrero, y el precio del café ya ha subido un  10%».

Entiende que la situación económica no favorece al consumo y, además, añade que  la coyuntura política de nuestro país tampoco favorece una «visión entusiasta de las perspectivas».

El presidente de la asociación de la FER censura a las administraciones lo que entiende escasa promoción en el ámbito turístico y afirma que tienen el «triste» sentimiento de que los fondos Next Generation, «tan vociferados», no han cumplido su objeto. Martínez Berges asegura que no han servido, al menos hasta el momento, para impulsar con decisión un proyecto de destino gastronómico que existe, «pero que si no se compacta no obtendrá los resultados deseados». Sin perjuicio de ello, apela a seguir trabajando con ilusión, «esforzándonos en mejorar día  a día, intentando ser creativos, procurando no dejar nada al azar».  Considera que esta es la única vía para dirigir los negocios de una actividad que «con la necesaria actualización de nuestra oferta y adecuada gestión económica tiene un futuro espléndido».