«Sabes lo que es trabajar en equipo y tener jefe»

Feli Agustín
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Laura Álamos Terreros, estudiante de Biotecnología en Pamplona, se estrena en el mundo laboral en Telepizza de Yagüe, donde trabajará este verano para ayudar con los gastos del grado

Laura Álamos. - Foto: Óscar Solorzano

Si en castellano se acuñó una palabra para los jóvenes que ni estudian ni trabajan, lo cierto es que no existe ningún un vocablo para definir a quienes se encuentran en el otro lado del espectro, aquellos chicos y chicas que, además de seguir una formación, desempeñan una actividad laboral remunerada. Tal es el caso de Laura Álamos Terreros, que está muy lejos de ser una nini. Esta jovencita logroñesa de 21 años estudia el grado universitario de Biotecnología en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), cuyo último curso iniciará el próximo septiembre.

«Es una carrera bastante difícil», explica Laura, que informa de que en los dos primeros años del grado se centran en el estudio de materias generales vinculadas al ámbito científico, como matemáticas, química o biología, el tercero aborda aspectos mas específicas, con prácticas en el laboratorio, para concluir en un cuarto curso donde los conocimiento se ponen ya en práctica en la empresa. Ha sido esta circunstancia la que le ha llevado a inclinar la balanza hacia el trabajo durante el verano porque necesitará un vehículo, que le prestarán sus padres, con el que desplazarse al polígono de Noain, donde se ubica la compañía donde realizará las prácticas. A este gasto, habrá que sumar el que supone habitar en la capital navarra, donde la vivienda no es precisamente barata. Según  el portal Idealista, el precio medio en junio de un alquiler era de 10,7 euros el metro cuadrado -8,4 en Logroño-, lo que supone un pico, aunque se comparta, como es el caso de esta estudiante, que lo hace con otras tres chicas en un piso por el que pagan 1.090 euros mensuales.

Para echar una mano a sus padres que, no obstante, hubieran preferido que pasara el verano descansando tras un año exigente, se ha decidido a trabajar unas horas como auxiliar de tienda en el Telepizza de Yagüe, en lo que supone su primera incursión en el mundo laboral. De momento, está aprendiendo y su labor se limita a responder al teléfono y añadir los ingredientes de la pizza; valora la paciencia de sus instructores en un ambiente de trabajo «muy bueno». Una vez concluido el grado, a esta estudiante le espera un máster, «quería hacer uno vinculado a la biomedicina», y solo encuentra aspectos positivos al hecho de debutar en el entorno laboral. «Sabes lo que es trabajar en equipo o tener un jefe», reflexiona Laura, que considera que comenzar de esta manera en el mundo del empleo «está bastante bien».