La industria y el comercio han sido sectores capitales en el desarrollo de la ciudad de Logroño y en la vida y el fluir de su sociedad. El siglo XX fue un momento de despegue de muchas empresas, algunas de las cuales habían sido fundadas por importantes empresarios riojanos a finales del siglo XIX y que se transformaron en referencia, tanto local como en algunos casos nacional. Una de estas empresas fue Almacenes Garrigosa, impulsados por un comerciante nacido en Cataluña y que a finales del siglo XIX recaló en Logroño y abrió su primer establecimiento en la calle Sagasta número 13, y que será el primer paso de una importante y exitosa trayectoria en el mundo del comercio textil.
El 30 de marzo de 1903 este emprendedor inauguraba una de las sucursales más importantes, a la que llamó 'La Gran Ciudad de Londres', que se instaló en la esquina de las calles Portales y San Blas. La apertura de este establecimiento resultó una sonada noticia para la ciudad, pues presentaba una muy amplia muestra de tejidos y ropas.
Durante los años siguientes, en la prensa aparecen multitud de anuncios en los que se mencionan liquidaciones y ventas de multitud de productos para gran público. Sus ventas no se limitaban a textiles, sino que se anuncia la venta de perfumes y abanicos, entre otros productos.
Sus escaparates, además de los objetos en venta, también acogieron exposiciones de muy diferente índole, como el proyecto de las Casas Baratas u otras de fotografía, retratos… Durante estos momentos, el comercio fue un importante polo económico, pues Antonio Garrigosa contó con una gran cantidad de empleados, uno de los cuales fue el padre de José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, que trabajó en 'La Gran Ciudad de Londres'. En 1908, el propietario de la tienda era Vicente Madrigal, que compraba productos en Valencia y Barcelona y los ofrecía en su local, con gran aceptación por parte de los logroñeses de la época.
La popularidad de este local fue en aumento con el paso del tiempo, a la par que los artículos, tal y como demuestra la gran cantidad de anuncios de periódico que aparecen en esos momentos. En los años 40 aparece 'La Gran Ciudad de Londres' participando en diferentes actos y rifas benéficas. El establecimiento permaneció abierto hasta el año 2013.