«Quiero seguir dando voz a la gente de los pueblos»

Laura Merino
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El objetivo de Álvaro es acercar la cultura al entorno rural riojano a través de diferentes iniciativas

El dinamizador cultural, productor audiovisual y fundador del Sierra Sonora, Álvaro Sainz posa - Foto: Carlos Caperos

Desde el corazón y la quietud de Viniegra de Abajo, el dinamizador cultural, productor audiovisual y organizador de eventos Álvaro Sainz vio la oportunidad de sembrar cultura y lo que comenzó como un regreso a casa durante la pandemia se convirtió en un deseo por revitalizar su tierra y el entorno rural. Un impulso que transformó la localidad en un escenario vivo, literalmente, con la creación de Sierra Sonora, un festival que no solamente llena de música y de vida a Viniegra de Abajo, sino que la convierte en un referente cultural y la sitúa en el mapa de España.

Álvaro explica que junto al alcalde del pueblo, Víctor Grandes, su prima Tamara Mendaza y Gabriela Jiménez se unieron para fundar Sierra Sonora y ahora, es un proyecto que va más allá de la música. «No solo es un festival, es un movimiento social», explica haciendo hincapié en que detrás hay todo un pueblo involucrado con este proyecto. La idea no solo era llevar la cultura a esta localidad, sino generar un intercambio en el que también se pudieran dar a conocer las tradiciones del pueblo. 

 La falta de presupuesto fue uno de los principales retos debido a las dificultades logísticas y de infraestructura al ser un entorno alejado de la ciudad. Sin embargo, el apoyo de los vecinos y el trabajo voluntario es fundamental para que el proyecto siga creciendo, pero la clave del éxito para el dinamizador cultural es «una buena comunicación y el uso eficaz de distintas herramientas». 

Lo que empezó como una afición, ahora es su «realidad profesional» y dada la repercusión y el inimaginable alcance del festival, gran parte de su tiempo lo dedica a organizar las cuatro ediciones que se realizan al año por ser un proyecto estacional. «Creceremos en calidad, pero en cantidad nos mantendremos», asegura consciente de la capacidad con la que cuenta el pueblo. Por este motivo, Álvaro explica que para compaginar dicha organización del festival con su faceta de productor audiovisual debe «exprimir al máximo las 24 horas del día». 

Aunque inicialmente no entraba en sus planes enfocarse en el mundo rural desde su perspectiva como productor audiovisual, ahora todos los proyectos giran en torno a ello. Un ejemplo es la iniciativa que presentó ayer junto a otros compañeros bajo el nombre de CAUCE cuyo objetivo es reunir distintas propuestas culturales riojanas para trabajar en conjunto: «La idea es dejar los egos de lado y crear sinergias que fortalezcan el territorio». A su vez, está trabajando con Diego Pérez en «Maneras de vivir, un documental sobre personas que han dejado la ciudad para buscar nuevas oportunidades en el mundo rural», pero también revela que está en proceso de lanzar una nueva empresa dedicada a la producción de eventos en el entorno rural.

En definitiva, orgullo es la palabra que define lo que siente al formar parte de los diversos proyectos y poder disfrutar haciendo lo que le apasiona. Por ello, seguirá esforzándose por cumplir su sueño de «vivir en Viniegra de Abajo, seguir viajando y compartir todos los trabajos con el mundo, pero sobre todo de contar historias y dar voz a la gente de los pueblos». Y por supuesto, el de ganar algún día un Goya.

ARCHIVADO EN: España, Pandemia, Diego Pérez