A pesar de considerarse un ateo confeso, un anticlerical consumado y un laicista militante, el escritor y académico Javier Cercas se adentra en la corte de Bergoglio en su nuevo libro, El loco de Dios en el fin del mundo (Random House), y cree que «no va a ser fácil una contrarrevolución» después del papado de Francisco.
«Los detractores del jesuita son muchos y muy poderosos y sueñan con darle un giro a la Iglesia, yo creo que no va a ser tan fácil», incidió ayer el escritor durante la presentación de su nuevo título en el Instituto Cervantes.
El autor de Soldados de Salamina o El impostor señaló que, pese a la opinión generalizada de que «el mundo está girando en dirección contraria a las ideas de Francisco», no será fácil revertir los «profundos cambios» que el Papa ha imprimido a el Vaticano.
En ese sentido, recordó que Francisco ha nombrado a casi un 80 por ciento de los cardenales que elegirán a su sucesor y subrayó que «el centro de la Iglesia ya no está en Europa y mucho menos en Italia» y que eso está reflejado en su jerarquía.
El germen de El loco de Dios en el fin del mundo, un libro que cabalga entre el ensayo, la crónica, la biografía y la autobiografía, es cuanto menos curioso, y surge en mayo de 2023. Fue en ese momento cuando el autor cacereño, que estaba firmando ejemplares en el Salón del Libro de Turín, recibió una propuesta de lo más extraña: sumarse a un viaje con el Pontífice a Mongolia y acceder al interior del Vaticano para escribir un libro con total libertad.
La proposición literaria provenía, nada más y nada menos, que del responsable de la editorial de la Santa Sede, Lorenzo Fazzini. Una sugerencia que no podía ser en extremo rechazada.
«La pregunta que no les hice es por qué pensaron en mi, pero sé que ningún escritor en su sano juicio habría rechazado esa propuesta», indicó Cercas, que pudo mantener conversaciones con cardenales, misioneros, expertos vaticanistas y con el propio Francisco.
Un pontífice «anticlerical»
Según Cercas, el Santo Padre ve dos grandes problemas en la Iglesia, uno es el clericalismo y otro el constantinismo.
«Francisco es un Papa anticlerical», aseveró Cercas, en el sentido de que no cree que el clero esté por encima de los fieles, un presupuesto del que se han derivado conflictos serios como los abusos sexuales. «Los abusos sexuales son abusos de poder, es algo que en España hemos padecido mucho», subrayó.
En cuanto al «constantinismo», que implica la unión de poder político y religión, Cercas aseguró que el Papa lo ve como una «catástrofe» y que el cristianismo es «una religión subversiva» que «no puede estar con el poder».
El escritor extremeño aseguró que ha tenido que vencer sus propios prejuicios para adentrarse en la escritura de lo que él llama «una novela sin ficción», pero niega haber recuperado la fe tras esta experiencia y rechaza las acusaciones de «blanquear a la Iglesia».
«Los escritores no nos dedicamos a juzgar sino a entender», defendió. «Entender no es justificar, si acaso es darse instrumentos para no cometer los mismos errores», precisó el autor, que confesó estar acostumbrado a recibir estos ataques.
Mencionó sus novelas El monarca de las sombras, dedicada a un falangista, o El impostor, sobre un falso superviviente de los campos de concentración. «Me han acusado de blanquear todo, me van a llamar Titanlux», sonrió.
«Shakespeare no se dedica a juzgar a Ricardo III, el mayor asesino de la Historia, sino a entenderlo, por eso la literatura es útil, siempre y cuando no pretenda serlo, que sería propaganda; si a eso lo llaman blanquear, es un argumento pobre y falso», concluyó.