«Las estrellas son las fábricas químicas de lo que conocemos»

Laura Merino
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Encontró en las estrellas su pasión y asegura que La Rioja podrá disfrutar de un eclipse solar total en 2026

La astrónoma Ana Escorza en el Instituto de Astrofísica de Canarias - Foto: Emeterio Suárez, Fundación la Caixa

Bajo la infinidad de un cielo infinito y lleno de estrellas, el ser humano siempre ha buscado respuestas, y algunas personas como Ana Escorza dedican su vida a descifrar algunos de esos misterios. La calagurritana tomó la decisión de estudiar física en la Universidad de Zaragoza y ante la incertidumbre del futuro, descubrió en la astronomía una pasión. «Parecía que la única salida era el máster de educación, y aunque ahora me gusta mucho, entonces no me apetecía», explica, destacando que en ese momento también tenía claro que quería marcharse al extranjero. Y así fue, estudió en Bélgica el máster de Astronomía y se doctoró. «Me di cuenta de que se podía vivir de la investigación y no solo de la enseñanza», expresa.  

Tras varios años en Bélgica, logró una beca para trabajar  en el Observatorio de Paranal de Chile y perteneciente al Observatorio Europeo Austral donde la mitad de su tiempo lo dedicaba a sus propias investigaciones, y la otra mitad «ayudaba a manejar los observatorios». «Pasaba unas 80 noches en el observatorio, operando con telescopios e instrumentos correspondientes», detalla. 

Hoy en día, está afiliada a la Universidad de la Laguna donde enseña una asignatura del máster de Astrofísica y supervisa diferentes proyectos, pero su actividad principal se basa en la investigación para el Instituto de Astrofísica de Canarias debido a una beca de la Fundación La Caixa. «Mi día a día se centra en el ordenador, análisis de datos y escribir artículos», especifica, subrayando que esta ciencia exige dedicación y precisión pero también una curiosidad infinita. «Me encanta pensar en la cantidad de cosas que no sabemos», indica la astrónoma haciendo referencia a las sorpresas y descubrimientos que ni siquiera habían llegado a preguntarse.  

Ahora su estudio se centra sobre todo en «estrellas que nacen en pareja, algo que hace décadas podría parecer raro», pero ya son conscientes de que en la gran mayoría es así, cómo interactuaron entre ellas o los elementos químicos que las componen. Más allá de la investigación, también expresa su fascinación por esos momentos en los que al trabajar en un observatorio, lejos de la contaminación lumínica, le permite apreciar y disfrutar de «la maravilla del cielo». Sin embargo, la financiación y la inestabilidad son las principales dificultades a las que se enfrenta ya que «consolidarse en este mundillo es muy difícil y no te deja disfrutar sin pensar en el futuro». Por ello, Escorza señala la necesidad de apoyar más a la ciencia y remarca la importancia de la divulgación para «tratar de acercar estos temas a la sociedad».

Con el avance de los telescopios, Ana asegura que la percepción existente sobre cómo se formó el universo y las primeras estructuras, puede cambiar pronto. Además, advierte de que en La Rioja, el 12 de agosto de 2026 se podrá ver un eclipse solar total: «Vamos a estar en un lugar privilegiado para observar este fenómeno astronómico que ocurre una vez cada mucho tiempo», asegura, y aunque ya tiene en mente alguna actividad en su ciudad natal, recomienda buscar «un lugar  alto y abierto hacia el oeste» así como unas buenas gafas homologadas. 

Emocionante es la palabra con la que describe su trabajo, pero también se siente afortunada de poder vivir de lo que le apasiona porque «las estrellas son las fábricas químicas de todo lo que conocemos» y «nuestro cuerpo humano es polvo de estrellas», apunta, basándose en que el 90% es polvo estelar.