"Nuestro punto de inflexión fue promocionar el slow run"

Gonzalo Ortega
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Laura Fuertes y Lei Martínez son las creadoras de Lemon Running, el primer social run de Logroño, que integra salir a correr en grupo "con pasarlo bien, conocer gente y tener un estilo de vida saludable"

Laura Fuertes y Lei Martínez, creadoras de Lemon Running. - Foto: Óscar Solorzano.

Antes de comenzar, sirva como aclaración explicar qué es el social run o social running. Se trata de aprovechar la experiencia de salir a correr en grupo, de tal manera que corredores de diferentes niveles disfruten de una sesión de running en compañía.Tras este inciso, cabe destacar que tanto Laura Fuertes (Logroño, 1999) como Lei Martínez (Logroño, 1997) son las encargadas de introducir este concepto en la capital riojana, a través de la creación de Lemon Running, un social run club con el que poder disfrutar con otras personas saliendo a correr.

"Es otro concepto a salir a correr. Uno puede salir a correr a hacer marcas, pero nuestra idea no solo era para que la gente corriera más y mejor, sino para que viera en el running un punto de conexión entre salir a correr, pasarlo bien, estar con gente y tener un estilo de vida saludable", explican sus creadoras, que añaden que además, a diferencia de un club de running, en un social club no se paga. "Esa es una de nuestras principales virtudes, que también es gratuito. Nosotras ni estamos federadas ni cobramos por correr. Realmente un social run es juntarnos para quedar a correr y luego poder desayunar, comer, conocer gente y charlar, para que cada vez sea más grande y poder quedar más y más veces", insisten.

Su nacimiento se remonta al pasado verano. "A mi me dio por comenzar a practicar running hace un año y medio más o menos. Empecé a correr y vimos que en Logroño no había un social run como los hay en Madrid, Barcelona o Valencia", recuerda Martínez, que entre risas admite haber engañado a Fuertes para crear Lemon Running. "Lo pensamos ya por mayo y junio del pasado año, cuando fuimos a San Juan de Luz y vimos a muchos grupitos de gente joven que salía a correr de esta manera. Después ya lo llevamos a cabo, … ¿por qué en Logroño no íbamos a tener un social run y en otras ciudades sí? Empezamos creando un Instagram que fue privado al principio y ya en agosto lo lanzamos", detallan. Resulta curioso descubrir que tras su fundación, una de sus fundadoras todavía no había probado el running. "Yo hacía tenis, me gustaba también practicar pilates, natación… Hacía otros deportes, pero no corría. Empecé a correr en septiembre, porque cuando Lei salía, yo si eran muchos kilómetros los hacían en bicicleta mientras grababa con el móvil para crear contenido. A las pocas semanas me picó el gusanillo y empecé a probar a correr", apunta.

Sus 'juntadas', que tratan que sean al menos una vez por semana, son a través de Strava, una red social enfocada a deportitas para grabar rutas y trayectos con el GPS a la vez que controlar el ritmo de carrera, la distancia recorrida o el tiempo invertido. "Solemos hacer una quedada por semana en la que mezclamos diferentes tipos de kilómetros o innovamos series. Quedamos un día a una hora, la gente se apunta por Strava y ya está corremos los que estamos", comentan. En fines de semana "dependiendo de si podemos o no", quedan para hacer siete kilómetros y después ir juntos a desayunar "o tomar algo". He ahí el factor social.

Ahora bien, la evolución es notable. "Miedo de querer lanzar un proyecto así y que luego no viniera nadie sí que ha habido", reconocen. "Las primeras semanas venía poca gente, cuatro o cinco personas. Fue a partir del momento en el que empezamos a publicitar que esto era para todo el mundo cuando comenzamos a crecer. Había mujeres que nos preguntaban si corríamos mucho, pero les contestábamos que yo hacía un par de meses que había empezado a correr. En el momento en el que, un día concreto, comenzamos a promocionar y publicitar el concepto slow run cuando comenzamos a crecer y a mover a 10 o 12 personas, hasta ahora que hemos llegado a 20 o 25 por día. Ahora estamos bastante gente, pero dar a conocer el concepto slow run fue el punto de inflexión", destacan. "Ahí fue cuando todo el mundo se dio cuenta de que no pasaba nada por ir aunque corrieras poco. Corremos a un ritmo social en el que puedas ir hablando", completan.

De cara al futuro, las ideas no cesan. Por si no había quedado claro, lo social es lo realmente importante de Lemon Running, que ha organizado eventos como el Apres Run, celebrado en Navidad y donde se fusionó el concepto de salir a correr cinco kilómetros con estar en La Lonja galería hablando y charlando con música. "Este sábado, que hicimos sold-out en tres horas, hacemos un evento de pilates con running con un brunch en el Espacio Odisea", explican las creadoras de Lemon Running, una idea innovadora en Logroño con la que socializar al mismo tiempo que se hace deporte y que ha venido para quedarse y crecer.