Logroño saca un pliego de taxis adaptados «inviable»

R. Muro
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Exige nueve plazas más la silla de ruedas. Los vehículos existentes de forma previa al nuevo reglamento son de cinco más silla de ruedas «por lo que no existen problemas de espacio»

Logroño saca un pliego de taxis adaptados «inviable» - Foto: Óscar Solorzano

Lío mayúsculo con el pliego de condiciones redactado por el Ayuntamiento de Logroño para la concesión de licencias de taxis para vehículos adaptados para personas con discapacidad. El Reglamento, publicado en septiembre del pasado ejercicio 2024 es prácticamente una copia del aprobado hace ahora casi veinte años. Todo ello en un contexto en el que, en principio, se observaba con buenos ojos la tramitación de nuevas licencias puesto que en la capital riojana tan solo existen seis, «de las que dos no cumplen» con la normativa. 

Y es aquí donde surgen varios condicionantes que llevó a que el Ayuntamiento finalmente tan solo recibiera siete solicitudes, tres de ellas descartadas, para un total de quince licencias. Tal y como explican fuentes próximas al sector a El Día de La Rioja, «se da la paradoja de que si se cumplen las exigencias planteadas por el Ayuntamiento, no se cumple con la norma europea UNE26292» y viceversa. Dicho de otra forma, ninguna de las nuevas licencias «cumplirá con la normativa» teniendo en cuenta además que de las seis existentes con anterioridad, dos tampoco se ajustan a la legalidad. 

Así las cosas, el principal problema radica en que el pliego municipal exige que los vehículos adaptados para personas con discapacidad sean de nueve plazas, adaptado y eurotaxi. Es decir, los vehículos deben disponer de tres bancadas de tres asientos cada uno y habilitar «detrás de la última fila el espacio suficiente» que exige la UNE. Por otro lado, la Dirección General de Tráfico prohibe «llevar ningún objeto que pueda salir volando y menos una butaca de 150 kilos». Con todo, una opción es que el taxi de nueve plazas adaptado «desmonte la bancada de la fila trasera para incorporar una silla de ruedas y la deje en la parada para realizar el servicio. Algo que es inviable», apuntan las mismas fuentes. Otra opción pasa «por salir a trabajar sin la bancada de atrás, es decir, con un taxi de seis plazas más silla de ruedas». Un supuesto éste último que incumpliría el pliego al no disponer ya de las nueve plazas exigidas por el Consistorio. 

Así las cosas, solo existe un vehículo que podría adaptarse a las condiciones municipales (Mercedes Vito) y «al que habría que cortar el techo para cumplir con las exigencias de altura más la adaptación a la silla de ruedas». En total, unos 100.000 euros de inversión, tal y como calculan las mismas fuentes consultadas por este periódico.

Otras ciudades. Sin embargo, los pliegos aprobados en otras capitales de provincias son considerablemente más flexibles. A modo de ejemplo, en Zaragoza «la configuración de eurotaxi es de vehículos de siete plazas o de cinco más silla de ruedas». Una opción que abre exponencialmente el abanico de vehículos potencialmente adaptables y con una inversión razonablemente inferior. 

De hecho, los taxis adaptados que trabajan ahora mismo en la capital riojana son de cinco plazas más una silla de ruedas «por lo que no hay problemas de espacio en la parte trasera». Es más, «nueve plazas y adaptado es totalmente inviable», señalan las mismas fuentes. 

«El Consistorio no responde a las reclamaciones al reglamento»

El problema que traslada a los taxistas el pliego aprobado por el Consistorio logroñés ha sido trasladado al propio Ayuntamiento e incluso a responsables de la Policía Local de la capital riojana. Desde la Asociación de Taxis de La Rioja han solicitado una reunión «para éste y otros temas» que a fecha de ayer aún no había recibido respuesta. También técnicos dedicados a la adaptación de estos vehículos de servicio público han informado al Consistorio de los problemas que presenta el pliego, pero de igual forma, «no hemos recibido respuesta».

Denuncian que los nuevos vehículos (cuatro hasta la fecha) que presentaron su solicitud y que ésta fue ratificada, no se ajustan a las prestaciones. «Es decir, pasarán la Inspección Técnica de Vehículos y la Policía Local solo les mirará el taxímetro y si la tarifa es correcta». 

Nada que ver, y de nuevo se cita a Zaragoza, como ejemplo. En la capital aragonesa «los agentes comprueban si el taxi adaptados para personas con discapacidad cumple la normativa» teniendo en cuenta que la exigencia «es de siete plazas o de cinco más silla de ruedas y no nueve como en Logroño». 

A juicio de todos ellos, el pliego municipal nació ya viciado y se está permitiendo «algo que no se cumple», matizan.