De acuerdo al segundo Informe del Coste Económico del Fracaso Escolar, elaborado por la compañía tecnológica Dide.org, el fracaso escolar en España supuso un sobrecoste económico de 4.960,2 millones de euros durante el curso 2023-2024. Dicho estudio, publicado el pasado noviembre ya situaba a La Rioja con una tasa de abandono escolar por encima de la media, una tendencia que ha confirmado el Ministerio de Educación y Formación Profesional, una estadística que supone un duro revés.
El informe, hecho público el martes, apunta que en La Rioja el abandono escolar -porcentaje de la población de 18 a 24 años que no ha completado la educación secundaria de segunda etapa (FP de Grado Medio, Básica o Bachillerato) y no sigue ningún método de formación- se eleva al 17,03%, lo que implica un significativo incremento de 7,36 puntos con respecto al año anterior, que fue del 9,67%, la mejor cifra de la serie histórica Es, además, el peor dato desde 2018 -del 17,11-, y altera una tónica a la baja que, salvo el citado ejercicio, se ha mantenido constante desde 2015.
Las conclusiones del informe sorprenden aún más si se comparan con otras comunidades que, tradicionalmente, han arrojado mayores nivel de deserción y coloca a esta como el cuarto territorio con la tasa más alta, por detrás de Melilla -26%-, Murcia, con el 18,2%, y Baleares, 20,1%.
Arroja un nivel, además, superior a la media del país , del 13%, y triplica a las regiones que presentan el mejor desempeño, País Vasco, del 5%, y Cantabria, 5,5%.
Este notable incremento se ha producido en ambos sexos, aunque, y como es también habitual, el ascenso ha sido mayor en el caso de los varones, aunque tampoco el de las chicas es desdeñable, y lo han multiplicado por 2,5, al pasar del 3,85 al 9,94%;por lo que respecta a los varones, la subida ha superado los ocho puntos, hasta el 23,6, una cifra que no alcanzaban desde 2015, cuando rebasó el 32%.
Con estas cifras, los hombres riojanos son los segundos del país en tasa de abandono -solo en Baleares los chavales dejan en mayor medida los estudios-; mientras las mujeres se colocan en una situación intermedia, y por debajo del 10,04 de media.
El Ministerio elabora está información sobre las variables educativas que se recogen en la EPA, así como en la Encuesta Comunitaria de Fuerza de Trabajo, de Eurostat, dentro el marco estratégico para la cooperación europea en educación y formación (2021-2030), que apunta que en dicho ejercicio la tasa debe situarse en el 9%.
Al contrario que La Rioja, España ha reducido al mínimo histórico el abandono educativo, con un porcentaje del 13%, lo que no es óbice para que nuestro país, a pesar de que ha reducido la tasa con la media de la Unión Europea a 3,5 puntos, arroje los peores datos de la UE, por delante de Rumanía.
En el caso de La Rioja, la divergencia es de 8,5 puntos.
No hay razones para ello. Sorpresa, aunque relativa, ha sido también la primera reacción del departamento riojano de Educación ante las conclusiones de abandono escolar presentados por el Ministerio, que apuntan a un serio traspiés en La Rioja, con una tasa del 17%. Así lo reconoce Miguel Ángel Fernández, viceconsejero de Educación, que achaca las conclusiones al limitado tamaño de la muestra sobre la que se ha elaborado el informe, que se asienta en la Encuesta de Población Activa (EPA).
«Es una muestra con muchos dientes de sierra porque solo se ha encuestado a 190 personas», señala el viceconsejero, que constata que en un muestreo tan pequeño una ligera variación en los resultados puede desembocar en un importante cambio porcentual que, a veces, reconoce, «te beneficia y otras te perjudica». Es por ello que invita a analizar los resultados bajo un prisma de tendencias, que apuntan a una bajada en los últimos años. Razona que «igual no estábamos tan bien el año pasado ni tan mal este» y reflexiona que la tasa «rondará el 10 u 11%», similar a las comunidades vecinas de Aragón y Castilla- León.
El viceconsejero de Educación resalta el trabajo realizado en esta comunidad los últimos años, en particular en el área de Formación Profesional (FP), con un notable crecimiento de plazas y un significativo incremento de los orientadores en los centros, con institutos que cuentan hasta con cuatro.
«No vemos que dentro del sistema educativo se produzca ninguna circunstancia que justifique estas conclusiones y que nadie se quede sin la posibilidad de formarse», afirma el responsable de Educación.
Fernández reconoce, no obstante, su preocupación y señala que se trabaja de manera «discreta» con un equipo especializado en materia de fracaso escolar -expertos universitarios- para contar «con un diagnóstico más fino» con la finalidad de adoptar medidas que ayuden a reducir el abandono «al tercer o cuarto puesto» nacional, tasas que ya se han alcanzado «y son las que debemos tener».
Chicas vs chicas. Reconoce la profunda diferencia existente en los niveles de abandono escolar y de titulaciones entre chicas y chicos, siempre a favor de las mujeres, que explica sobre factores culturales o vinculados con el mercado laboral. Al respecto, recuerda que el mayor descenso se produjo coincidiendo con la crisis del 2008, cuando el abandono superaba el 30%, debido a que los jóvenes, hasta entonces, habían tenido un rápido acceso al mercado laboral, un aspecto que aprovechan más los hombres. «Las chicas suelen apostar a largo plazo y por una formación que les conduzca una cualificación, lo que se nota después en los indicadores de titulación superior», apunta Fernández, que añade que, de la misma manera, cuando la tasa de desempleo baja lleva aparejada un aumento de la tasa de abandono escolar.
En La Rioja, hay además otro aspecto que puede influir, aunque no de manera muy significativa, el alto porcentaje de población extranjera -el segundo más elevado del país tras Baleares-, más proclive al abandono escolar.